domingo, 10 de agosto de 2014

Volveremos a reír

Hay pensamientos que, si bien al principio no parecen ser pesados, con el tiempo acaban convirtiéndose en una carga casi insoportable. Cosas a las que apenas les dabas importancia en un momento, acaban volviéndose un lastre. Y siempre sabía que acabaría en este punto, en un charco de lágrimas valientes. Valientes, sí, porque no hay nada más pesado que sentirse vacío y aún así levantarse y seguir adelante, aunque a veces sienta que nada importa salvo el dolor de estar sólo, que no hay nada por encima de las noches eternas en las que es imposible conciliar el sueño rezando para que mañana todo vaya mejor...

Pero sí, llegará un momento en el que sea capaz de volver a sonreír de forma sincera, quizás no hoy, ni durante un tiempo, pero hay que seguir aguantando hasta que llegue el día en el que se escape una sonrisa. Realmente, como todos dicen, lo que importa es el tiempo vivido, no el porqué acabó mal. 

Supongo que en este momento el cuerpo te pide que te dejes inundar por la tristeza, ocultar cómo te sientes realmente sólo sirve para aplazar el dolor de una herida que dejará una gran cicatriz... Pero hasta las cicatrices más grandes acaban desapareciendo con el tiempo. 

No sirve de nada revivir una y otra vez todos aquellos momentos, pero sí es verdad que nunca hay que perder de vista el pasado. La edad te enseña que el pasado, con sus errores, se repite continuamente. No hay que olvidar en qué fallamos para no volver a hacerlo. 

Y, a pesar de lo abrumador de la situación, algún día volverá a salir una sonrisa fugaz, y en ese momento te darás cuenta de que no podría estar mal mantenerla un poco... Entonces será cuando estaremos listos para volver a reír. Aprenderemos a volver a reír.

viernes, 8 de agosto de 2014

Un esbozo del caos

Me he llevado un mes alejado de todo esto por miedo a sincerarme demasiado conmigo mismo, y también porque necesitaba pensar. 

Suena ingenuo, pero me he dado cuenta de que casi todo el mundo es tremendamente egoísta. Quizás algunos más, quizás otros menos. En mi caso, siempre he sido de los que lo dejan todo de lado (el orgullo, la ambición, mi propio bien y hasta el sentido común) por entender a la otra persona, me he despreocupado siempre de mí y me he desvivido por hacer a la otra persona feliz... Creía que si todos éramos así, si conseguía tener a alguien así en mi vida, todo podría ser genial, pero me he dado cuenta de que he desatendido demasiado mi felicidad. He dejado de lado mi bienestar por el de los demás, pretendiendo que los demás se preocuparan por el mío, al igual que yo por el de ellos, y sin embargo no he obtenido nada de eso.

Igual ahora es un poco radical y se irá moderando con el tiempo, pero he llegado a la conclusión de que para hacer feliz a alguien primero tengo que ser plenamente feliz yo, y eso sólo se consigue si yo soy el primero que se preocupa por mi felicidad. Implicará que me vuelva egoísta en muchas situaciones, pero es que son tantas las veces en las que me he dejado de lado a mi mismo a cambio de nada que creo que ya me toca ser egoísta a mí y preocuparme por mí mismo. 

Esto es sólo una pequeña reflexión, una introducción a todo el caos que hay ahora mismo en mi mente, que es bien grande. Supongo que conseguiré ir desglosándolo poco a poco, aunque cueste, de ahí que esto sea tan impreciso. Sólo dejo un consejo para mi yo futuro y para quien pueda leer esto: Quiérete y preocúpate de ti mismo, que los demás harán lo propio también. 

martes, 15 de julio de 2014

Un frío desierto


Pocas, muy pocas canciones consiguen hacerme sentir tan frágil como esta... Tan desolado. Dudo que haya muchas canciones capaces de transmitir lo que a mí me transmite esta. Es triste, es cierto, quizás apropiada para momentos como este, en los que, como dice la canción, parece que todo a mi alrededor esté desolado, que el agua no parece aflorar por ningún rincón para calmar la sed implacable que siento por dentro al ver que eso que tanto quise una vez se ha ido, eso que tan feliz me hacía y que tan buenos momentos me dio se acabó... Te sientes como en un desierto, rodeado de nada, solo con tu pensamiento, esperando a que una luz ilumine un camino que aún queda demasiado difuso. 

Quizás fui un ciego, sé que me negué a verlo, que todos lo veían, que muchos me advertían y que yo, sin embargo, seguí adelante, empeñado en hacer una gesta heroica propia de cuentos infantiles... No puedo negar que no haya llorado, porque sería mentira, pero es cierto que me asusta estar solo al sentir de mis lágrimas, me asusta quedarme solo porque sé que es cuando toda mi carga se derrumbará sobre mí, esa carga que lleva años persiguiéndome y que nadie parece estar dispuesto a sobrellevar. Todos tenemos nuestra propia carga, y ayudar al de al lado a cargar la suya teniendo la nuestra propia a veces resulta imposible, no hay otra respuesta: no es egoísmo, no es desdén, es imposibilidad. 

A la pregunta de si todo esto acabará alguna vez... ¿Quién sabe? Sólo sé que, como dice en la canción, algún día podré estar ahí para ti, y que, de mientras, espero seguir en tus pensamientos, que no me olvides, que me tengas presente como aquel que te quiso lo mejor que pudo, como aquel que habría removido cielo y tierra por verte sonreír mientras sostenía tu mano. No te guardo rencor, jamás podría guardártelo por intentar por todos los medios salir adelante con esto, por intentar hacerme feliz hasta el último momento, aún en contra de lo que te dictaba tu corazón. Espero que de verdad todo vaya bien, que si algún día la vida nos vuelve a reunir, todo vuelvan a ser risas y buenos momentos, aunque jamás volvamos a mirarnos de la misma manera en que nos mirábamos. 

Esto suena a despedida, porque lo es, es una despedida ya que tú y yo jamás volveremos a ser los mismos, por eso sé que nunca volveremos a mirarnos de la misma manera, porque nuestra realidad se acaba aquí, justo donde empieza una nueva realidad individual que borrará casi cualquier trazo de aquello que una vez fue tan perfecto que casi resultaba tangible para nosotros.

Y sí, siempre te querré, siempre estaré loco por esa chica que me enseñó a volver a sonreír pasara lo que pasase, y siempre seguiré queriendo a aquella persona con la que todo se hacía más llevadero, y al lado de la cual sentía que podía superarlo todo. Siempre estaré prendado de esos ojos, aunque no los vuelva a ver por mucho que vuelva a mirar en ellos. Sé que entiendes el por qué. 

Me encantaría decir hasta pronto, pero sé que es un hasta nunca, sé que nada de lo que teníamos volverá, pero antes de dejar de escribir, quiero que sepas que siempre tendrás un lugar especial en mi memoria, que nadie jamás podrá sustituirte. No digo que nunca vaya a encontrar a nadie mejor, aunque sé que será difícil, pero ten claro que, aunque pase el tiempo, no podré olvidarte. 

Por eso, quizás, más que un hasta nunca, esto debería finalizar con un:


Hasta siempre

martes, 1 de julio de 2014

Tu luz

Que la cordura me abandona si no la ilumina tu luz,
que la vida no quiere pasear si no es de la mano de tu risa,
que sin tus besos ni tus caricias no quiero pasar mi tiempo,
ni quiero otra realidad que amargue mis sueños.

Que nunca llegarás a saber lo que mi corazón te dice, 
ni sabrás que mi realidad sin ti es triste,
porque nunca serás consciente de lo que tu alma refleja
en cada rincón de esta casa sin pilares ni tejas, 

Y todo, amor, por esa luz que tu sonrisa difunde,
que alegra mis días y mitiga mis penas
y que abarca todo lo que las sombras queman.
Así que deja, ¡deja que todo lo inunde! 
Que así la vida siempre merecerá la pena.

sábado, 28 de junio de 2014

El tiempo lo cicatriza todo

No es verdad eso de que el tiempo lo cura todo, pero sí es cierto que el paso del tiempo permite que las cosas cicatricen. Hay una sutil diferencia, y es que conforme avanza el tiempo comienzan a cerrarse las heridas, nuestra mente empieza a querer apartar cualquier recuerdo que tenga que ver con aquello que nos hizo tanto daño. Pero la herida sigue ahí. Es lo que tienen las heridas recién cicatrizadas, que se reabren con mucha facilidad. 

Tardamos más de lo que muchas veces creemos en curar nuestro corazón, y cuando creemos que todo está bien puede llegar ese "algo" que resquebraje el leve velo protector que habíamos conseguido situar encima de nuestra herida, y rompa un proceso que nos había llevado meses de dolor. Pero lo cierto es que de las cicatrices se aprende, y que si pasa el tiempo suficiente brotará una segunda piel, una piel nueva sobre la piel antigua que nos hará más fuertes y que será mucho más difícil de romper. 

Tarde o temprano, el tiempo lo cicatriza todo.

miércoles, 25 de junio de 2014

Cómo hacer tu vida imposible y viceversa

Hoy os traigo la clave para hacer vuestra vida imposible. Yo siempre lo hago y me funciona de maravillas. Son unos sencillos pasos:

1.- Echarte a la espalda más cosas de las que puedes sobrellevar (no literalmente, aunque probablemente si lo hacéis al pié de la letra os luxéis el lumbago y también se os vuelva la vida difícil). 

2.- Si tenías pocas cosas encima, cárgate con más para verano: Actividades, trabajo, exámenes, y cualquier cosa que, a fin de cuentas, te quite tiempo, de forma que encajar cualquier actividad lucrativa en verano sea tarea de físicos cuánticos.

3.- Dejar que el agobio te inunde y evitar cualquier intento de echarlo de tu vida: Es un gran compañero.

4.- Si tienes un amigo cercano o pareja, empieza a deducir el por qué de cada movimiento que haga, cuestiónalo todo para descubrir si ese bribón en verdad no te está mintiendo y lo hace todo por cumplir, así después podrás sentirte culpable y te sentirás un poco mierda.

5.- Autocompadécete de ti mismo en tu cabeza, pero de cara a los demás finge que todo va bien, así cuando veas que nadie se preocupa por ti porque creen que no te pasa nada podrás cabrearte con ellos por no ser tan "buenos" como creías. 

6.- Haz como que te esfuerzas, pero cuando llegue la hora de la verdad tócate las narices: Da unos resultados nefastos y así todo irá mucho peor. 

Estas son sólo unas cuantas claves. Si queréis que vuestra vida vaya bien no sigáis ni una de ellas o acabaréis mal, creedme. Es muy sencillo, estoy usando la psicología inversa, haced todo lo contrario a lo que acabo de poner y todo irá sobre ruedas,

viernes, 13 de junio de 2014

Investigación y maltrato animal

Hoy vengo a hablaros de un tema que me toca de lleno y sobre el que me gustaría desahogarme: el maltrato animal en las investigaciones científicas.

Bueno, aquí tengo mucho que hablar, partiendo de la base de mi carrera, Biología, el mundo animal y vegetal, nuestra fisiología y nuestro interior me fascinan. Saber cómo funciona la vida, cómo es la vida que te rodea y averiguar más cosas aún de ella es algo que me apasiona. Y sobre todo, aunque a algunos les parezca paradójico, me apasiona cuidarla y mirar por ella. Pero por desgracia, en España, papá estado no da dinero para investigar nada que no esté relacionado con la medicina. Por ello, me veo obligado a trabajar como alumno en proyectos de profesores relacionados con esto. Tendré que usar ratones para investigar el autismo, por ejemplo.

Dicho esto, el otro día me hizo mucha gracia el comentario de un conocido que dijo que "los animales no eligen ser usados para la investigación, lo ideal sería coger personas que se prestasen voluntarias a los experimentos". Con esto yo morí sobre el teclado. Este señor, además de no tener ni idea de investigación aplicada, propone unos métodos un tanto nazis, con la diferencia de que aquí se ofrecerían voluntarios (hasta que las farmacéuticas vieran el negocio y se acabarán los voluntarios). 

Si este señor supiera de investigación, sabría que hoy en día los modelos informáticos pueden sustituir en algunas (bastantes) ocasiones a los modelos animales. El problema radica en que no siempre puede suceder esto, porque los modelos informáticos surgen a partir de estudios previos sobre animales para modelizarlos. Además, el tema de usar humanos como primer sujeto de estudio es inviable por la condición más básica necesaria para investigar: No podemos controlar las variables humanas. 

Aquí muchos diréis que me estoy pasando de técnico, pero os lo explico: Un ratón de laboratorio cuesta unos 600€ (razón de más para no usar ratones porque sí ni por diversión, nadie está dispuesto a gastarse 600€ en un ratón teniendo un modelo informático fiable y más barato), y estos ratones se eligen a la carta, es decir, se modifican genéticamente para reproducir en el ratón las condiciones necesarias para tu estudio. Un humano, además de tardar AÑOS en crecer (mientras que los ratones los puedes comprar ya modificados adultos) no tiene las condiciones necesarias para la ciencia básica aplicada. Los condicionantes son: la dieta, el estilo de vida, el ambiente, etc. Todo esto deja huella a lo largo de nuestra vida en nuestro cuerpo, y los datos que nos de un estudio básico sobre un modelo así son muy poco fiables. 

La gente ignora que la ciencia que investiga con animales (la rama que yo estoy defendiendo al menos) es necesaria para preservar el mundo animal también. Sería difícil conservar una especie sin conocerla, y conocerla implica hacerlo a todos los niveles. Todas esas personas que se dejan la piel en frenar estos procesos porque no quieren que el mundo animal reciba aún más daño se equivocan (bajo mi punto de vista) en este aspecto. Necesitamos conocer a los animales y plantas para poder conservarlos. Necesitamos trabajar sobre animales (cuando sea estrictamente necesario, si no hay modelos informáticos) para avanzar y curar enfermedades. Enfermedades tan inocentes como el cáncer, el sida, la malaria... 

Por supuesto, esto no siempre se cumple. Las farmacéuticas y sobre todo las cosméticas (algo que me parece totalmente fuera de lugar) no siempre colaboran en un desarrollo sostenible. No es necesario investigar más cosméticos, y menos aún sobre animales cuando ya hay otras formas seguras y fiables de hacerlo. Eso si es algo que me parece deleznable. 

Pero la investigación a la que yo me refiero y la que defiendo es la que mira por el bien de la humanidad y por el bien del reino animal y el mundo en general, la cual me parece completamente necesaria. No es matar animales por diversión (como los toros), es ayudarnos del reino animal para entenderlo mejor y conservarlo mejor. Sé que suena paradójico, pero es la pura verdad, y a quien le suene raro y discrepe le insto a charlar y a argumentar sus razones, que aquí tengo para rato.

viernes, 6 de junio de 2014

Calma en la tempestad

No nos engañemos, la vida es puta. La vida es dura, nunca nos lo va a poner fácil. Habrá momentos en los que nos sintamos mal y nuestra cabeza no haga más que hundirnos en la miseria. Hay veces en las que las cosas son todas negras, sí. Pero también hay veces en las que todo parece ir yendo como la seda. 

Como he dicho, la vida es dura, así que cuando llegan esos escasos momentos en los que parece haber una razón para sonreír... ¿Por qué no hacerlo? ¿Por qué no dejarse llevar por una vez? ¿Por qué no saborear cada instante, cada gota que surge del último suspiro de cada segundo y dejar que ese rayo que parece iluminar la oscuridad que la vida se ha encargado de crear en nosotros nos alegre? 

A veces nos merecemos darnos una tregua a nosotros mismos, dejar de ser tan duros y de intentar nadar hacia un continente que aún está demasiado lejos para descansar un tiempo en esa isla que aparece en el horizonte y que parece ser la calma dentro de la tormenta. ¿Quién sabe? Igual te gusta tanto esa isla que acabas quedándote en ella...

lunes, 2 de junio de 2014

Spain is different

Hoy, día para recordar donde los haya, estamos ante algo que puede sentar un antes y un después en nuestra vida y en nuestra historia. Algunos ya hablan de III República (ojalá), pero las cosas claras: está muy negro. Y está muy negro porque no le interesa a la cúpula de este país preguntarnos y dejarnos decidir sobre nuestro futuro. Está negro porque están cagados de miedo, asustados tras las últimas elecciones y los resultados en los que PP y PSOE han visto sus votantes reducidos drásticamente, y está negro porque, pese a todo, saben que la gente quiere un cambio ya no sólo de forma de gobernar (de monarquía a república), sino un cambio de mentalidad de toda esa panda de retrasados mentales que nos gobiernan. 

Han estado tranquilos en su trono viendo como tropezamos continuamente con la misma piedra, viendo cómo nos peleamos entre nosotros y cómo discutimos entre nosotros: que si el problema es que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que nos hemos acostumbrado a una vida cómoda (que se lo digan a los indigentes y parados), que si los catalanes se quieren independizar, etc.

El fallo no está en que haya un rey gobernando. Es cierto que un Jefe de Estado puede robar de la misma manera que Juanca & family, pero ¡qué coño! Al menos, si me roba, que yo pueda echarlo con mi voto y no venga a sustituirle su hijo, que come de la misma mano. Pero es verdad, el fallo no está aquí, una República, por muy a favor que yo esté personalmente, no va a solucionarnos el problema. Aunque no deja de ser un primer paso. Un primer paso hacia un futuro mejor y un primer paso para resolver el que para mí es el gran problema de este país: LA EDUCACIÓN.

Es muy sencillo, a la gente le falta dignidad y sentido común, le falta un poco de empatía y rebosa egoísmo y egocentrismo. Digo yo, y sólo por mencionar, que si este señor que tenemos por presidente tuviera algo de dignidad habría dimitido al incumplir punto por punto su programa. El sistema es fácil: ¿no eres capaz de cumplir lo que has prometido para llegar al poder? No tienes legitimidad para estar en el gobierno. Te han votado por lo que decías (o mentías), la gente ha delegado la confianza en ti, ha delegado su participación democrática en tu persona para hacer aquello a lo que te has comprometido. ¿No puedes porque la situación es difícil? Pues te largas, y dejas paso a otro que vaya a cumplir lo que promete, que se hagan elecciones y salga elegido aquel que prometa aquello que, de forma real y sin utopías, pueda cumplirse. 

Esto es lo que haría una persona decente y con dignidad. Pero el problema no se queda aquí por desgracia. Eso aquí en España jamás se dará por la sencilla razón de que aquí tó dios va a lo suyo, aquí todos miramos por nuestro puto ombligo, tal que así: Ah, ¿que el de al lado le va a ir fatal con esta reforma? -No, no, que si no la hago sólo estarás un poco peor y dejarás de ganar medio millón de los 10 millones que cobras y a cambio el podrá tener una vida digna + ¿cómo? ¿medio millón menos? No, no, tira pa'lante con eso. 

Nos falta conciencia de sociedad, nos falta pensar un poco más en todos nosotros, en los que nos rodean. Nos falta mirar menos por nuestro ombligo y pensar en el bien común. BIEN COMÚN, TODOS BIEN, ¿tan difícil es de entender? ¿Tanto les cuesta a las grandes empresas tributar en España como empresas españolas que son y dejar de ganar un poco para que todos tengamos más dinero y podamos disfrutar de una educación, un sistema sanitario y un sistema de I+D+I en condiciones y acorde a la situación europea?

Y aquí vuelvo a lo de antes: falta educación, falta sentido de la responsabilidad para asumir y cumplir con aquello que predicamos, para pensar más allá de nuestras jodidas narices y mirar hacia delante, hacia una sociedad y un país del que TODOS nos podamos sentir orgullosos cuando no ganemos mundiales... Pero Spain is different.

lunes, 26 de mayo de 2014

Podría estar bien

Que a veces nosotros mismos seamos nuestro peor enemigo no es ningún misterio. El autosaboteo está a la orden del día. Destruir todo aquello que anhelamos sólo por la simple idea de que, a pesar de todo lo que podamos hacer, existe una posibilidad de que no salga bien... La mayoría de las veces es por miedo, eso está claro, pero ¿hasta qué punto vamos a dejarnos a nosotros mismos destruir nuestra propia felicidad? 

Es difícil deshacerse de esos sentimientos, de ese miedo compulsivo a ser feliz por miedo a que se acabe. La felicidad es una droga que nos tiene agarrados por nuestras partes pudendas, y sabemos que si la probamos y algún día vuelve a faltarnos, el síndrome de abstinencia será brutal...

Pero un día llegan unos ojos que inundan todo lo que te rodea y que cuando los miras fijamente parecen decirte "estoy aquí para quedarme...". ¿Cómo confiar en ellos? ¿Cómo saber que no es otra mala treta de la vida que vuelve a querer reírse de ti? No paras de poner a prueba la sinceridad de esas palabras que resuenan en tu cabeza sin saber que ese examen continúo puede hacer que huyan... Hasta que llega un día en el que te das cuenta de que nadie ha demostrado más por ti, nadie se ha esforzado tanto por disfrutar de segundos a tu lado... Y sólo pide a cambio cariño y comprensión.

No puede ser tan malo eso de mirar a unos ojos directamente y sentirte como en casa, ni eso de besar unos labios y sentir que no quieres que esos segundos acaben nunca, ni eso de levantarte y que lo primero que veas sean esos ojos abiertos de par en par dándote los buenos días acompañados de la sonrisa más sincera que hayas visto... 

Entonces en tu mano queda, no puede ser tan malo.


viernes, 23 de mayo de 2014

El último mono

Últimamente me siento un poco descolgado del mundo... No sé, creo que mi problema es seguir esperando gestos y cosas de la gente, seguir esperando que me tengan en cuenta cuando toman decisiones que pueden afectarme y, alguna que otra vez al menos, la balanza se incline a mi favor.

Se ve que soy de los pocos "idiotas que piensan en los demás y los tienen en cuenta" que quedan. Me estoy planteando más que nunca eso se sumarme al carro del egoísmo y el egocentrismo y mirar única y exclusivamente por mi ombligo. Parece que así es como funciona el mundo hoy en día...

Pero lo peor es que sé que nunca será así, nunca tendré la suficiente voluntad como para olvidarme de los que me importan y dejar de pensar en ellos. Me da que me va a costar mucho eso de mirar sólo por mi y saber que alguien que me importa puede salir malparado tras mi decisión. No tengo ese chip de "hijoputa" que parece que regalan gratis nada más nacer. 

Toca hacer un poco de introspección, aunque de momento me voy a dedicar a mandar a todas esas personas que haya en mi vida al carajo cuando pidan algo de mí...

jueves, 22 de mayo de 2014

Vuelta a las andadas

Llevo mucho sin escribir, se me ha ido de las manos. La verdad es que dejé de escribir porque empecé a dedicarme a contar cosas que no me motivaban demasiado (el porqué de mi desazón últimamente con este mundo), pero poco a poco he ido recobrando la ilusión, y la verdad es que cuando empiezas a sentirte mejor, recordar toda la mierda que provocó que un chaval alegre se volviera triste es un poco desmotivante. 

He borrado esas entradas... Sinceramente, voy a empezar a volver a escribir lo que me salga de las narices, como siempre he querido hacer, ya sea política, ciencia (a lo que me dedico), o sentimientos ocasionales. Últimamente he empezado a desahogarme por Facebook, pero eso suele suponerme algún que otro quebradero de cabeza, se ve que la libertad de expresión en este mi país está algo chunga (España, por si no lo habéis notado...).

Como siempre, no sé si esto lo leerá alguien alguna vez, simplemente lo uso como método para desahogarme y quitarme de encima la frustración que me hacen sentir ciertos acontecimientos a lo largo de la semana. Espero que sirva de algo...

lunes, 27 de enero de 2014

Amanece, que no es poco

A veces el miedo nos sorprende y nos puede llegar a dominar. Es difícil atreverse a empezar algo, a dejarse llevar de nuevo si has recibido algún que otro palo antes. Es fácil jugar con las personas, es fácil encerrarnos en nuestra coraza, fingir que todo va bien y ponerle una sonrisa a todos cuando por dentro te sientes más vacío que nunca. Sabes que cuando dejas a alguien atrás antes de lo que esperabas se te va a hacer muy duro volver la vista al frente y dejar de mirar el camino que dejaste a tu paso. Se hace difícil creer que alguien podrá volver a hacerte sentir que vale la pena intentarlo, y se te hace difícil creer que alguien podrá algún día llenar ese vacío que te han dejado, esa nada dentro del todo que somos por dentro... 

Entonces es cuando nos planteamos si de verdad merece la pena. Como siempre me gusta decir, la única respuesta es que no hay respuesta fácil, que probablemente será duro volver a sentir que algo merece la pena... Hasta que pasa. 

Es entonces cuando conoces a alguien que probablemente esté en la misma situación que tú, que sepa entender cómo te sientes, que sepa entender qué necesitas, y sobre todo, que sepa dártelo. En mi caso llegó, sin hacer ruido, entró sin permiso... Y al entrar lo revolvió todo y se adueñó de ese vacío que había y empezó a llenarlo con la sonrisa más adorable que recuerdas, con la mirada más inocente y tierna que jamás has visto y con los besos más increíbles que has recibido nunca. Empiezas a pensar sólo en eso que tan feliz te está haciendo, a apoyarte en esos momentos que no salen de tu mente, en esa sonrisa que irradia alegría y felicidad y que te hace sonreír como un idiota al verla; en esa mirada que te atrae y que congela el tiempo, buscando que sólo la mires a ella, que te transmite toda el cariño que guarda en lo más profundo de sus pupilas; en esos besos, en esos labios, que son capaces de decir te quiero y te deseo a la vez, esos labios en los que estás deseando fundir los tuyos, que te llaman a perderte en su piel y a colgar el cartel de completo, porque, a decir verdad, empiezas a entender que nadie va a poder llenarte como lo hace ella. 

Tal vez sea repetir el ciclo, o tal vez ella sea la chica adecuada que por fin rompa tus esquemas y te haga creer que tu idea de felicidad aún se sostiene, y que con ella todo puede ser posible. Basta con coger su mano y sentir sus dedos acariciando los tuyos para saber que da igual la dirección que tome el camino, que sólo quieres recorrerlo con ella. Quizás no sea más que el primer rayo de sol del amanecer.

jueves, 23 de enero de 2014

Se para el tiempo

Que te pierdes en su mirada, que intentas salir pero entonces te sorprende con una sonrisa adorable y tu mente se rinde y cae en la tentación de detenerse en el tiempo y hacer que esos ojos y esos labios se queden grabados en lo más profundo de ti... Y te das cuenta de que no podrás olvidarlos, por mucho que pase el tiempo, y que nunca te han mirado con esa ternura y esa sinceridad, ni te han besado con esa mezcla tan perfecta de cariño y deseo. Que nunca has conocido a nadie como ella...

martes, 14 de enero de 2014

Las pequeñas mierdas

Las pequeñas cosas, los pequeños detalles, son los que acaban desgastando y quemando si dejamos que se acumulen. Es cierto que al principio puede que no nos molesten en exceso, y probablemente no solamos comentarlas con esa persona por miedo a quedar en ridículo porque, las cosas como son, suenan más estúpidas al decirlas de lo que lo hacen en nuestra cabeza. El problema es llegar a formar una bola con esos problemas, una montaña de mierda sobre la que echar un grano más implica desatar una avalancha de proporciones impredecibles. Al final todo se cimienta sobre la confianza en la otra persona. Si hay confianza y esa otra persona nos aprecia de verdad da igual cuán estúpidas suenen al contárselas, para ella serán importantes y hará lo posible por ayudarte. El problema está en encontrar a una persona así...

Si eres capaz de encontrar alguien así, por el amor de Dios, no la dejes escapar.

jueves, 9 de enero de 2014

Si te vas

Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero

Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada.
Mírame y vuelve a sonreír,
que sino, yo no comprendo nada.

Si te vas
me quedo en esta calle sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas.

miércoles, 8 de enero de 2014

Algo cambia

Te detienes un instante, miras a tu alrededor, la ves a tu lado, sientes que el mundo se para contigo, que ese instante pasan a ser segundos, todo en torno a vosotros se congela en su sonrisa, sus ojos, mirándote con esa ternura, ese cariño, ese deseo... Empiezas a sentir como esos segundos se alargan, en tu interior la sombra del miedo se disipa, todo se llena de ella, tus labios, tus lágrimas, tu músculos, tu mente, tu cuerpo... Todo es ocupado por esa sonrisa, todo empieza a cambiar, todo vuelve a tener sentido. Ves el último rayo de luz a través de su pelo, tu mente se queda tranquila, en paz, en blanco, sólo piensas en ella, en sus ojos... Y sientes que ese no será el último anochecer que verás a través de esa melena castaña, empiezas a entender que la quieres, que no vas a permitir que se vaya de tu lado, recuerdas algo que te dijeron de pequeño: "lucha por lo que merece la pena mientras te queden fuerzas". Ella lo merece todo, cada segundo, cada instante que le dedicas... Todo en ella merece la pena.

martes, 7 de enero de 2014

Disfrutar

Quizás, si tan sólo nos centrásemos en disfrutar del momento, si tan sólo pudiéramos dejar de pensar un instante en todos nuestros miedos... Sólo quizás, la vida nos iría un poco mejor.

sábado, 4 de enero de 2014

Eres tú...

Eres ese último beso que hace que los ojos se te cierren solos y que el corazón te lata más fuerte. 

Eres esa última mirada en la que se refleja todo tu cariño que hace que ninguna pesadilla asome en tus sueños. 

Eres esas caricias constantes, ese roce de la yema de mis dedos con tu piel, hasta que te quedas dormida.

Eres esa sonrisa de felicidad mientras duermes, esa cara tan adorable a la que me cuesta dejar de mirar.

Eres ese abrazo mientras dormimos que hace que el mundo solo esté formado por ti y por mi, y nada más.

Eres ese primer rayo de luz mañanero, que te ilumina la cara y te hace aún más preciosa.

Eres ese beso cariñoso, tierno y suave en la mejilla que hace que esos ojos marrones den los buenos días al mundo y que se te dibuje una de esas sonrisas que me dejan sin aliento. 

Eres tú, la persona que me hace feliz, la que ocupa mi mente en cada instante, por la que me cuesta dejar de suspirar, que consigue sacarme la sonrisa tonta con sólo imaginar su cara. Esa, mi niña, eres tú.

miércoles, 1 de enero de 2014

Feliz 2014

El 2013 se va y me deja con un buen sabor de boca, aunque no es precisamente por que haya sido un buen año. De hecho, ha sido un año nefasto en todos los sentidos. La única parte buena que saco es que he aprendido a distinguir quiénes son buenos amigos, y por encima de todos ellos ha destacado uno sin el que me habría vuelto loco. En mayo, tras dejarlo con mi ex estaba destrozado. A día de hoy sigo sin poder sacármela de la cabeza, incluso en fin de año. Lo otro bueno que me ha dejado el año ha sido conocer a una persona... Mi isla... Ella es la única que ha conseguido evadirme de todos esos pensamientos, ella ha sido la única capaz de devolverme la ilusión de volver a enamorarme, de volver a querer a alguien de verdad, con todo lo que ello implica... No sé que nos deparará este 2014, pero espero que ella siga siendo mi islita a la que mi mente vaya a evadirse cuando esté cansada del mundo, y espero tener la madurez y entereza suficiente para poder mantener a los amigos de verdad cerca mía, y saber apartar al resto.


Feliz 2014