Pocas, muy pocas canciones consiguen hacerme sentir tan frágil como esta... Tan desolado. Dudo que haya muchas canciones capaces de transmitir lo que a mí me transmite esta. Es triste, es cierto, quizás apropiada para momentos como este, en los que, como dice la canción, parece que todo a mi alrededor esté desolado, que el agua no parece aflorar por ningún rincón para calmar la sed implacable que siento por dentro al ver que eso que tanto quise una vez se ha ido, eso que tan feliz me hacía y que tan buenos momentos me dio se acabó... Te sientes como en un desierto, rodeado de nada, solo con tu pensamiento, esperando a que una luz ilumine un camino que aún queda demasiado difuso.
Quizás fui un ciego, sé que me negué a verlo, que todos lo veían, que muchos me advertían y que yo, sin embargo, seguí adelante, empeñado en hacer una gesta heroica propia de cuentos infantiles... No puedo negar que no haya llorado, porque sería mentira, pero es cierto que me asusta estar solo al sentir de mis lágrimas, me asusta quedarme solo porque sé que es cuando toda mi carga se derrumbará sobre mí, esa carga que lleva años persiguiéndome y que nadie parece estar dispuesto a sobrellevar. Todos tenemos nuestra propia carga, y ayudar al de al lado a cargar la suya teniendo la nuestra propia a veces resulta imposible, no hay otra respuesta: no es egoísmo, no es desdén, es imposibilidad.
A la pregunta de si todo esto acabará alguna vez... ¿Quién sabe? Sólo sé que, como dice en la canción, algún día podré estar ahí para ti, y que, de mientras, espero seguir en tus pensamientos, que no me olvides, que me tengas presente como aquel que te quiso lo mejor que pudo, como aquel que habría removido cielo y tierra por verte sonreír mientras sostenía tu mano. No te guardo rencor, jamás podría guardártelo por intentar por todos los medios salir adelante con esto, por intentar hacerme feliz hasta el último momento, aún en contra de lo que te dictaba tu corazón. Espero que de verdad todo vaya bien, que si algún día la vida nos vuelve a reunir, todo vuelvan a ser risas y buenos momentos, aunque jamás volvamos a mirarnos de la misma manera en que nos mirábamos.
Esto suena a despedida, porque lo es, es una despedida ya que tú y yo jamás volveremos a ser los mismos, por eso sé que nunca volveremos a mirarnos de la misma manera, porque nuestra realidad se acaba aquí, justo donde empieza una nueva realidad individual que borrará casi cualquier trazo de aquello que una vez fue tan perfecto que casi resultaba tangible para nosotros.
Y sí, siempre te querré, siempre estaré loco por esa chica que me enseñó a volver a sonreír pasara lo que pasase, y siempre seguiré queriendo a aquella persona con la que todo se hacía más llevadero, y al lado de la cual sentía que podía superarlo todo. Siempre estaré prendado de esos ojos, aunque no los vuelva a ver por mucho que vuelva a mirar en ellos. Sé que entiendes el por qué.
Me encantaría decir hasta pronto, pero sé que es un hasta nunca, sé que nada de lo que teníamos volverá, pero antes de dejar de escribir, quiero que sepas que siempre tendrás un lugar especial en mi memoria, que nadie jamás podrá sustituirte. No digo que nunca vaya a encontrar a nadie mejor, aunque sé que será difícil, pero ten claro que, aunque pase el tiempo, no podré olvidarte.
Por eso, quizás, más que un hasta nunca, esto debería finalizar con un:
Hasta siempre