lunes, 30 de diciembre de 2013

Vista atrás

Te sientes ajeno, extraño... Que no perteneces a este lugar, que necesitas huir, perderte en otro mundo muy diferente a este.

Y entonces la miras a los ojos y sientes que tu mundo puede estar ahí, que darías lo que fuera por perderte en esa mirada, en esos labios, y comienzas a entender que puedes crear un mundo nuevo, coger su mano, descubrirlo con ella, y no volver la vista atrás...

jueves, 26 de diciembre de 2013

Quisiera ser...

Ojala yo pueda ser el filtro que te haga ver 
los colores que se esconden detrás del amanecer 
Para que cada mañana tu sonrisa me haga andar 
encajando las patadas que la vida nos va a dar... 


Quisiera ser la percha en la que cuelgues tus sueños 
el que mate a los fantasmas que aparezcan en tus cuentos 
el recuerdo que te alivie cuando te sientas perdida 
el pesao que te taladre con el tema de la utopía.




No hay respuesta fácil

Esta es una entrada de un blog antiguo mío que me gustaría rescatar.

"Puede que se trate de encontrar las cosas pequeñas que te hacen aguantar el día a día, ya sea el apoyo de alguien cercano a ti, ser desinteresado de cuando en cuando, o permitir que te sientas abrumado por la carga que llevas, aunque sólo sea un momento, para sentir y enfrentarte cara a cara a aquello que te hace avanzar más lento. No lo sé. Supongo que al final se trata de sobrevivir de la forma que puedas. Es gracioso ver cómo nuestras percepciones pueden estar equivocadas, como cuando estás buscando un lugar donde encajar, y no te das cuenta de que has estado ahí todo el tiempo. Últimamente he pensado mucho en lo que me depara la vida, en si merecería la pena arriesgarse de nuevo o no... En el fondo sólo se trata de superar tus temores porque, a decir verdad, cada vez que aceptas un gran riesgo en tu vida, acabe como acabe, acabarás alegrándote de haberlo aceptado, ya que acabarás aprendiendo muchas cosas.


Creo que uno de los sentimientos más universales es la soledad. Uno nunca podría saberlo, pero seguro que habrá miles de personas sintiéndose exactamente igual que nosotros. Quizás porque te sientes completamente abandonado, quizás porque te diste cuenta de que no eras tan autosuficiente como creías, quizás porque debiste afrontar un problema de forma distinta, o quizás porque no eres tan bueno como creíste que eras. Sea como sea, cuando llegas a tocar fondo tienes dos opciones: puedes sumirte en la autocompasión o puedes tragártelo, es tu decisión.

Las relaciones no funcionan como lo hacen en las películas, en las que son felices para siempre y comen perdices... Por favor. Nueve de cada diez relaciones terminan porque no estaban hechos para estar juntos desde el principio, y la mitad de los que se casan acaban divorciados de todos modos... Pero aún con todo sí, resulta que sí creo que el amor va sobre regalar bombones y hacer detalles con ilusión. Podéis llamarme ingenuo o iluso, no me importa, porque sí, creo en él. El punto de todo esto es que las parejas que de verdad sí son adecuadas el uno para el otro tienen que atravesar la misma mierda que todas las demás. La gran diferencia es que estas no permiten que eso les afecte, una de esas dos personas se pondrá de pié y luchará por esa relación cada vez que pase algo malo, y si es lo correcto y tienen mucha suerte, uno de los dos tendrá que decir algo al respecto. Todas las relaciones exigen su dedicación, ya sea con un sencillo gesto o con una oportunidad de retomar las cosas... En definitiva, cuando alguien te importa de verdad, no te cuesta nada hacer ese sacrificio.

No suele gustarme pensar en el futuro, afrontémoslo, no podemos predecir lo que va a pasar, pero a veces lo que no esperabas es lo que querías de verdad... Puede que lo mejor sea no imaginar a donde vas y disfrutar de donde estás. Tampoco creo en el destino, creo que tenemos más control del que nosotros mismos creemos y que cada acción tiene su reacción. Y, aunque parte de nuestras vidas esté sujeta al azar, no puedes evitar mirar hacia atrás y pensar... "¿Y si las cosas hubieran sido de otro modo?". Los cambios dan miedo, pero son inevitables. Depende de nosotros sacarles partido, porque las oportunidades no van a caernos del cielo. Aunque es cierto que cuando eres tú el que sale perjudicado te preguntas "¿de verdad valió la pena?". Siempre he dicho lo mismo, al menos te llevarás la experiencia, no puedes cambiar lo que ha pasado, lo único que hay que hacer es seguir adelante y enfrentarse a ello.

Cuando haces lo que te hace feliz las cosas suelen salir bien... Supongo que la única respuesta a todo esto es que no hay respuesta fácil, simplemente tienes que arriesgarte o no."

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Sin llamar

A veces los mejores momentos llegan con las personas más inesperadas, y la felicidad empieza a inundarte con el cariño de quien menos creías que podría hacerte feliz. A veces, ciertas personas llegan sin llamar a la puerta, pero al entrar van radiando tanta alegría que cuesta decirles que se vayan... A veces la felicidad está tan al alcance de tu mano que cuesta verla, pero el gesto que tenemos que hacer para acercarla a nosotros es tan simple que merece la pena intentarlo.

martes, 24 de diciembre de 2013

Ho-Ho-Ho!

Podríais pensar que esta risa es la propia de Santa Claus y que vengo a felicitaros la Navidad, pero realmente es la risa irónica que me sale cuando pienso en la cantidad de hipócritas que hay en el mundo, en la cantidad de gente incapaz de demostrar sus sentimientos por orgullo. De esas personas no puedo hacer otra cosa que reírme y pensar "pobrecitos, no saben lo que se pierden..."

Al resto de personas que demostráis a los que os rodean cuánto los queréis, a vosotros... 

¡Feliz Navidad!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Las grandes historias sí tienen final

Siempre ha habido un epílogo que me ha dejado un gran vacío. Es el colofón a una de las mejores sagas de películas en mi opinión. Se trata de las últimas frases que Frodo, una vez destruído el anillo, suelta al ir de camino hacia los Puertos Grises, camino hacia la despedida final. Dice así:

"Las grandes historias nunca terminan; cada uno de nosotros debe coger el relevo de la narración... Pero, ¿cómo se retoma el hilo de toda una vida? Cómo seguir adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que hieren muy dentro y que te dejan cicatriz..."

Creía que la frase terminaba aquí, que nunca habría una respuesta a esto. Cuando te rindes del todo, cuando sientes la impotencia al ver que las pocas fuerzas que te quedan se escapan volando, como cuando exhalas vaho en invierno... Pero nunca nos rendimos del todo, siempre hay una parte dentro de nosotros que sigue hacia delante, siempre habrá un pequeño rincón de nuestra mente que desea ser feliz, que desea salir adelante, y cuando crees que toda salida es inútil, que te espera un buen tiempo a la sombra de tus penas, llega ese "algo" que te vuelve a insuflar fuerzas. Esa bocanada de aire limpio que remueve el ambiente viciado de tu mente, renovándote por dentro y otorgándote la determinación necesaria para tomar ese impulso que tanta falta nos hace.

Todos tenemos un límite a nuestra paciencia. El problema está en que muchos piensan que ese límite no existe, que esa paciencia nunca se agotará. Son esas personas que nos observan desde su trono de soberbia y egoísmo de las que hay que cuidarse. A fin de cuentas son personas que se dedican a extraer la energía de los demás para obtener la suya, algo así como parásitos de felicidad. Quizás es esta idea la que te ayuda a entender porqué ciertas personas son infelices. Me gusta pensar también que hay alguna entidad, Karma, Dios, Alá, Buda, o el propio universo intentando alcanzar un equilibrio, que le devuelva algún día esa infelicidad que causan a estas personas. Igual es un poco utópico, pero yo al menos, conforme avance el tiempo, tengo claro que iré rodeándome de personas que tengan cualquier cualidad menos esta, y ojalá que las personas que tengan dicha cualidad empiecen a rodearse mutuamente y se quiten la felicidad entre ellos.

Igual esto es ese "algo" que tanta falta nos hace a algunos para entender el mundo. Pero hay otro algo, otro factor... El factor personal, social, o como queráis llamarlo. Son ese otro tipo de personas que siempre están a tu lado, que dan la cara por ti, que se preocupan por ti, por tu felicidad, y se esfuerzan en hacerte feliz, que sonríen al verte bien, y que se dejan la cara en el asfalto cuando están mal solo para hacerte sentir mejor. Son esas personas las que de verdad merece la pena tener cerca, personas que te ayudan a lamerte las heridas tras la caída.

A fin de cuentas tenemos pocos años por delante. La media de vida son unos 80-85, y eso si te cuidas bien... Mejor aprovechar el tiempo siendo feliz y rodeándote de la gente que se preocupa por ello que seguir dando la cara por personas que no se merecen ni una sola lágrima.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La despedida

Una sola caja de cerillas quemará todo lo que está por delante. Bajaremos rodando de la cima a la que un día te subí para llamar a los bomberos. Aprovecha para quemar todas las fotos, así al menos me recordarás hoy. 

No volveré a ser tu apoyo, no quiero estar aquí aguantando.

Toda la oscuridad que hay en mí se filtra poco a poco desde mis huesos. Todo lo que alguna vez quise ha ido muriendo poco a poco o se ha ido. Niños inmaduros y borrachos que parecen estar de acuerdo... Una vez que ha empezado el show, es algo que está destinado a ser digno de ver.

¡Mírala correr...! ¿Puedes sentirlo?...


lunes, 2 de diciembre de 2013

Seguiré bailando solo

Dices que el amor es como un templo, la ley suprema. Me pides entrar pero luego me haces arrastrarme por los suelos. No puedo aferrarme a lo que tienes cuando todo lo que tienes está roto. 

domingo, 1 de diciembre de 2013

No sé si quiero saber...

¿Te has sonrojado?
¿Alguna vez has temido no poder cambiar la tendencia que te rodea, como si tuvieras algo entre los dientes?
¿Todavía te queda un as en la manga? 
¿No te das cuenta de que estás hundida?
He soñado contigo todos los días de esta semana
¿Cuántos secretos podrás guardar?
Porque esta canción que he encontrado me recuerda a ti de alguna manera
Y la reproduzco continuamente
Hasta que me duermo
Derramando bebidas en mi sofá...

No sé si quiero saber si este sentimiento te es familiar
Me da pena dejarte escapar
Esperaba que te quedaras
Cielo, los dos sabemos que las noches fueron hechas para decir las cosas que no podemos decir a la mañana siguiente


...He estado demasiado ocupado siendo tuyo como para enamorarme de otra persona ahora que lo pienso bien.


Prólogo

Me gustaría empezar esta sarta de entradas que con frecuencia se contradirán con algo que sé que en la vida cambiará para mí, una idea más que fija reflejada en el epílogo de un libro que leí hace tiempo. Dice así:

"Mi madre solía decir que el amor nunca se malgasta, aunque no te lo devuelvan en la misma medida que mereces o deseas.

-Déjalo ir a raudales -decía-. Abre tu corazón y no tengas miedo de que te lo rompan. Los corazones rotos se curan. Los corazones protegidos acaban convertidos en piedra."

Empezamos

Supongo que este será el medio de reflejar la continua tempestad que hay en mi mente y tener al menos una vía de escape a todo ese flujo de ideas que producen en mí decisiones más que cuestionables... Lo que viene siendo una locura razonable.