Siempre ha habido un epílogo que me ha dejado un gran vacío. Es el colofón a una de las mejores sagas de películas en mi opinión. Se trata de las últimas frases que Frodo, una vez destruído el anillo, suelta al ir de camino hacia los Puertos Grises, camino hacia la despedida final. Dice así:
"Las grandes historias nunca terminan; cada uno de nosotros debe coger el relevo de la narración... Pero, ¿cómo se retoma el hilo de toda una vida? Cómo seguir adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que hieren muy dentro y que te dejan cicatriz..."
Creía que la frase terminaba aquí, que nunca habría una respuesta a esto. Cuando te rindes del todo, cuando sientes la impotencia al ver que las pocas fuerzas que te quedan se escapan volando, como cuando exhalas vaho en invierno... Pero nunca nos rendimos del todo, siempre hay una parte dentro de nosotros que sigue hacia delante, siempre habrá un pequeño rincón de nuestra mente que desea ser feliz, que desea salir adelante, y cuando crees que toda salida es inútil, que te espera un buen tiempo a la sombra de tus penas, llega ese "algo" que te vuelve a insuflar fuerzas. Esa bocanada de aire limpio que remueve el ambiente viciado de tu mente, renovándote por dentro y otorgándote la determinación necesaria para tomar ese impulso que tanta falta nos hace.
Todos tenemos un límite a nuestra paciencia. El problema está en que muchos piensan que ese límite no existe, que esa paciencia nunca se agotará. Son esas personas que nos observan desde su trono de soberbia y egoísmo de las que hay que cuidarse. A fin de cuentas son personas que se dedican a extraer la energía de los demás para obtener la suya, algo así como parásitos de felicidad. Quizás es esta idea la que te ayuda a entender porqué ciertas personas son infelices. Me gusta pensar también que hay alguna entidad, Karma, Dios, Alá, Buda, o el propio universo intentando alcanzar un equilibrio, que le devuelva algún día esa infelicidad que causan a estas personas. Igual es un poco utópico, pero yo al menos, conforme avance el tiempo, tengo claro que iré rodeándome de personas que tengan cualquier cualidad menos esta, y ojalá que las personas que tengan dicha cualidad empiecen a rodearse mutuamente y se quiten la felicidad entre ellos.
Igual esto es ese "algo" que tanta falta nos hace a algunos para entender el mundo. Pero hay otro algo, otro factor... El factor personal, social, o como queráis llamarlo. Son ese otro tipo de personas que siempre están a tu lado, que dan la cara por ti, que se preocupan por ti, por tu felicidad, y se esfuerzan en hacerte feliz, que sonríen al verte bien, y que se dejan la cara en el asfalto cuando están mal solo para hacerte sentir mejor. Son esas personas las que de verdad merece la pena tener cerca, personas que te ayudan a lamerte las heridas tras la caída.
A fin de cuentas tenemos pocos años por delante. La media de vida son unos 80-85, y eso si te cuidas bien... Mejor aprovechar el tiempo siendo feliz y rodeándote de la gente que se preocupa por ello que seguir dando la cara por personas que no se merecen ni una sola lágrima.