domingo, 10 de agosto de 2014

Volveremos a reír

Hay pensamientos que, si bien al principio no parecen ser pesados, con el tiempo acaban convirtiéndose en una carga casi insoportable. Cosas a las que apenas les dabas importancia en un momento, acaban volviéndose un lastre. Y siempre sabía que acabaría en este punto, en un charco de lágrimas valientes. Valientes, sí, porque no hay nada más pesado que sentirse vacío y aún así levantarse y seguir adelante, aunque a veces sienta que nada importa salvo el dolor de estar sólo, que no hay nada por encima de las noches eternas en las que es imposible conciliar el sueño rezando para que mañana todo vaya mejor...

Pero sí, llegará un momento en el que sea capaz de volver a sonreír de forma sincera, quizás no hoy, ni durante un tiempo, pero hay que seguir aguantando hasta que llegue el día en el que se escape una sonrisa. Realmente, como todos dicen, lo que importa es el tiempo vivido, no el porqué acabó mal. 

Supongo que en este momento el cuerpo te pide que te dejes inundar por la tristeza, ocultar cómo te sientes realmente sólo sirve para aplazar el dolor de una herida que dejará una gran cicatriz... Pero hasta las cicatrices más grandes acaban desapareciendo con el tiempo. 

No sirve de nada revivir una y otra vez todos aquellos momentos, pero sí es verdad que nunca hay que perder de vista el pasado. La edad te enseña que el pasado, con sus errores, se repite continuamente. No hay que olvidar en qué fallamos para no volver a hacerlo. 

Y, a pesar de lo abrumador de la situación, algún día volverá a salir una sonrisa fugaz, y en ese momento te darás cuenta de que no podría estar mal mantenerla un poco... Entonces será cuando estaremos listos para volver a reír. Aprenderemos a volver a reír.

viernes, 8 de agosto de 2014

Un esbozo del caos

Me he llevado un mes alejado de todo esto por miedo a sincerarme demasiado conmigo mismo, y también porque necesitaba pensar. 

Suena ingenuo, pero me he dado cuenta de que casi todo el mundo es tremendamente egoísta. Quizás algunos más, quizás otros menos. En mi caso, siempre he sido de los que lo dejan todo de lado (el orgullo, la ambición, mi propio bien y hasta el sentido común) por entender a la otra persona, me he despreocupado siempre de mí y me he desvivido por hacer a la otra persona feliz... Creía que si todos éramos así, si conseguía tener a alguien así en mi vida, todo podría ser genial, pero me he dado cuenta de que he desatendido demasiado mi felicidad. He dejado de lado mi bienestar por el de los demás, pretendiendo que los demás se preocuparan por el mío, al igual que yo por el de ellos, y sin embargo no he obtenido nada de eso.

Igual ahora es un poco radical y se irá moderando con el tiempo, pero he llegado a la conclusión de que para hacer feliz a alguien primero tengo que ser plenamente feliz yo, y eso sólo se consigue si yo soy el primero que se preocupa por mi felicidad. Implicará que me vuelva egoísta en muchas situaciones, pero es que son tantas las veces en las que me he dejado de lado a mi mismo a cambio de nada que creo que ya me toca ser egoísta a mí y preocuparme por mí mismo. 

Esto es sólo una pequeña reflexión, una introducción a todo el caos que hay ahora mismo en mi mente, que es bien grande. Supongo que conseguiré ir desglosándolo poco a poco, aunque cueste, de ahí que esto sea tan impreciso. Sólo dejo un consejo para mi yo futuro y para quien pueda leer esto: Quiérete y preocúpate de ti mismo, que los demás harán lo propio también. 

martes, 15 de julio de 2014

Un frío desierto


Pocas, muy pocas canciones consiguen hacerme sentir tan frágil como esta... Tan desolado. Dudo que haya muchas canciones capaces de transmitir lo que a mí me transmite esta. Es triste, es cierto, quizás apropiada para momentos como este, en los que, como dice la canción, parece que todo a mi alrededor esté desolado, que el agua no parece aflorar por ningún rincón para calmar la sed implacable que siento por dentro al ver que eso que tanto quise una vez se ha ido, eso que tan feliz me hacía y que tan buenos momentos me dio se acabó... Te sientes como en un desierto, rodeado de nada, solo con tu pensamiento, esperando a que una luz ilumine un camino que aún queda demasiado difuso. 

Quizás fui un ciego, sé que me negué a verlo, que todos lo veían, que muchos me advertían y que yo, sin embargo, seguí adelante, empeñado en hacer una gesta heroica propia de cuentos infantiles... No puedo negar que no haya llorado, porque sería mentira, pero es cierto que me asusta estar solo al sentir de mis lágrimas, me asusta quedarme solo porque sé que es cuando toda mi carga se derrumbará sobre mí, esa carga que lleva años persiguiéndome y que nadie parece estar dispuesto a sobrellevar. Todos tenemos nuestra propia carga, y ayudar al de al lado a cargar la suya teniendo la nuestra propia a veces resulta imposible, no hay otra respuesta: no es egoísmo, no es desdén, es imposibilidad. 

A la pregunta de si todo esto acabará alguna vez... ¿Quién sabe? Sólo sé que, como dice en la canción, algún día podré estar ahí para ti, y que, de mientras, espero seguir en tus pensamientos, que no me olvides, que me tengas presente como aquel que te quiso lo mejor que pudo, como aquel que habría removido cielo y tierra por verte sonreír mientras sostenía tu mano. No te guardo rencor, jamás podría guardártelo por intentar por todos los medios salir adelante con esto, por intentar hacerme feliz hasta el último momento, aún en contra de lo que te dictaba tu corazón. Espero que de verdad todo vaya bien, que si algún día la vida nos vuelve a reunir, todo vuelvan a ser risas y buenos momentos, aunque jamás volvamos a mirarnos de la misma manera en que nos mirábamos. 

Esto suena a despedida, porque lo es, es una despedida ya que tú y yo jamás volveremos a ser los mismos, por eso sé que nunca volveremos a mirarnos de la misma manera, porque nuestra realidad se acaba aquí, justo donde empieza una nueva realidad individual que borrará casi cualquier trazo de aquello que una vez fue tan perfecto que casi resultaba tangible para nosotros.

Y sí, siempre te querré, siempre estaré loco por esa chica que me enseñó a volver a sonreír pasara lo que pasase, y siempre seguiré queriendo a aquella persona con la que todo se hacía más llevadero, y al lado de la cual sentía que podía superarlo todo. Siempre estaré prendado de esos ojos, aunque no los vuelva a ver por mucho que vuelva a mirar en ellos. Sé que entiendes el por qué. 

Me encantaría decir hasta pronto, pero sé que es un hasta nunca, sé que nada de lo que teníamos volverá, pero antes de dejar de escribir, quiero que sepas que siempre tendrás un lugar especial en mi memoria, que nadie jamás podrá sustituirte. No digo que nunca vaya a encontrar a nadie mejor, aunque sé que será difícil, pero ten claro que, aunque pase el tiempo, no podré olvidarte. 

Por eso, quizás, más que un hasta nunca, esto debería finalizar con un:


Hasta siempre

martes, 1 de julio de 2014

Tu luz

Que la cordura me abandona si no la ilumina tu luz,
que la vida no quiere pasear si no es de la mano de tu risa,
que sin tus besos ni tus caricias no quiero pasar mi tiempo,
ni quiero otra realidad que amargue mis sueños.

Que nunca llegarás a saber lo que mi corazón te dice, 
ni sabrás que mi realidad sin ti es triste,
porque nunca serás consciente de lo que tu alma refleja
en cada rincón de esta casa sin pilares ni tejas, 

Y todo, amor, por esa luz que tu sonrisa difunde,
que alegra mis días y mitiga mis penas
y que abarca todo lo que las sombras queman.
Así que deja, ¡deja que todo lo inunde! 
Que así la vida siempre merecerá la pena.

sábado, 28 de junio de 2014

El tiempo lo cicatriza todo

No es verdad eso de que el tiempo lo cura todo, pero sí es cierto que el paso del tiempo permite que las cosas cicatricen. Hay una sutil diferencia, y es que conforme avanza el tiempo comienzan a cerrarse las heridas, nuestra mente empieza a querer apartar cualquier recuerdo que tenga que ver con aquello que nos hizo tanto daño. Pero la herida sigue ahí. Es lo que tienen las heridas recién cicatrizadas, que se reabren con mucha facilidad. 

Tardamos más de lo que muchas veces creemos en curar nuestro corazón, y cuando creemos que todo está bien puede llegar ese "algo" que resquebraje el leve velo protector que habíamos conseguido situar encima de nuestra herida, y rompa un proceso que nos había llevado meses de dolor. Pero lo cierto es que de las cicatrices se aprende, y que si pasa el tiempo suficiente brotará una segunda piel, una piel nueva sobre la piel antigua que nos hará más fuertes y que será mucho más difícil de romper. 

Tarde o temprano, el tiempo lo cicatriza todo.

miércoles, 25 de junio de 2014

Cómo hacer tu vida imposible y viceversa

Hoy os traigo la clave para hacer vuestra vida imposible. Yo siempre lo hago y me funciona de maravillas. Son unos sencillos pasos:

1.- Echarte a la espalda más cosas de las que puedes sobrellevar (no literalmente, aunque probablemente si lo hacéis al pié de la letra os luxéis el lumbago y también se os vuelva la vida difícil). 

2.- Si tenías pocas cosas encima, cárgate con más para verano: Actividades, trabajo, exámenes, y cualquier cosa que, a fin de cuentas, te quite tiempo, de forma que encajar cualquier actividad lucrativa en verano sea tarea de físicos cuánticos.

3.- Dejar que el agobio te inunde y evitar cualquier intento de echarlo de tu vida: Es un gran compañero.

4.- Si tienes un amigo cercano o pareja, empieza a deducir el por qué de cada movimiento que haga, cuestiónalo todo para descubrir si ese bribón en verdad no te está mintiendo y lo hace todo por cumplir, así después podrás sentirte culpable y te sentirás un poco mierda.

5.- Autocompadécete de ti mismo en tu cabeza, pero de cara a los demás finge que todo va bien, así cuando veas que nadie se preocupa por ti porque creen que no te pasa nada podrás cabrearte con ellos por no ser tan "buenos" como creías. 

6.- Haz como que te esfuerzas, pero cuando llegue la hora de la verdad tócate las narices: Da unos resultados nefastos y así todo irá mucho peor. 

Estas son sólo unas cuantas claves. Si queréis que vuestra vida vaya bien no sigáis ni una de ellas o acabaréis mal, creedme. Es muy sencillo, estoy usando la psicología inversa, haced todo lo contrario a lo que acabo de poner y todo irá sobre ruedas,

viernes, 13 de junio de 2014

Investigación y maltrato animal

Hoy vengo a hablaros de un tema que me toca de lleno y sobre el que me gustaría desahogarme: el maltrato animal en las investigaciones científicas.

Bueno, aquí tengo mucho que hablar, partiendo de la base de mi carrera, Biología, el mundo animal y vegetal, nuestra fisiología y nuestro interior me fascinan. Saber cómo funciona la vida, cómo es la vida que te rodea y averiguar más cosas aún de ella es algo que me apasiona. Y sobre todo, aunque a algunos les parezca paradójico, me apasiona cuidarla y mirar por ella. Pero por desgracia, en España, papá estado no da dinero para investigar nada que no esté relacionado con la medicina. Por ello, me veo obligado a trabajar como alumno en proyectos de profesores relacionados con esto. Tendré que usar ratones para investigar el autismo, por ejemplo.

Dicho esto, el otro día me hizo mucha gracia el comentario de un conocido que dijo que "los animales no eligen ser usados para la investigación, lo ideal sería coger personas que se prestasen voluntarias a los experimentos". Con esto yo morí sobre el teclado. Este señor, además de no tener ni idea de investigación aplicada, propone unos métodos un tanto nazis, con la diferencia de que aquí se ofrecerían voluntarios (hasta que las farmacéuticas vieran el negocio y se acabarán los voluntarios). 

Si este señor supiera de investigación, sabría que hoy en día los modelos informáticos pueden sustituir en algunas (bastantes) ocasiones a los modelos animales. El problema radica en que no siempre puede suceder esto, porque los modelos informáticos surgen a partir de estudios previos sobre animales para modelizarlos. Además, el tema de usar humanos como primer sujeto de estudio es inviable por la condición más básica necesaria para investigar: No podemos controlar las variables humanas. 

Aquí muchos diréis que me estoy pasando de técnico, pero os lo explico: Un ratón de laboratorio cuesta unos 600€ (razón de más para no usar ratones porque sí ni por diversión, nadie está dispuesto a gastarse 600€ en un ratón teniendo un modelo informático fiable y más barato), y estos ratones se eligen a la carta, es decir, se modifican genéticamente para reproducir en el ratón las condiciones necesarias para tu estudio. Un humano, además de tardar AÑOS en crecer (mientras que los ratones los puedes comprar ya modificados adultos) no tiene las condiciones necesarias para la ciencia básica aplicada. Los condicionantes son: la dieta, el estilo de vida, el ambiente, etc. Todo esto deja huella a lo largo de nuestra vida en nuestro cuerpo, y los datos que nos de un estudio básico sobre un modelo así son muy poco fiables. 

La gente ignora que la ciencia que investiga con animales (la rama que yo estoy defendiendo al menos) es necesaria para preservar el mundo animal también. Sería difícil conservar una especie sin conocerla, y conocerla implica hacerlo a todos los niveles. Todas esas personas que se dejan la piel en frenar estos procesos porque no quieren que el mundo animal reciba aún más daño se equivocan (bajo mi punto de vista) en este aspecto. Necesitamos conocer a los animales y plantas para poder conservarlos. Necesitamos trabajar sobre animales (cuando sea estrictamente necesario, si no hay modelos informáticos) para avanzar y curar enfermedades. Enfermedades tan inocentes como el cáncer, el sida, la malaria... 

Por supuesto, esto no siempre se cumple. Las farmacéuticas y sobre todo las cosméticas (algo que me parece totalmente fuera de lugar) no siempre colaboran en un desarrollo sostenible. No es necesario investigar más cosméticos, y menos aún sobre animales cuando ya hay otras formas seguras y fiables de hacerlo. Eso si es algo que me parece deleznable. 

Pero la investigación a la que yo me refiero y la que defiendo es la que mira por el bien de la humanidad y por el bien del reino animal y el mundo en general, la cual me parece completamente necesaria. No es matar animales por diversión (como los toros), es ayudarnos del reino animal para entenderlo mejor y conservarlo mejor. Sé que suena paradójico, pero es la pura verdad, y a quien le suene raro y discrepe le insto a charlar y a argumentar sus razones, que aquí tengo para rato.