El 2013 se va y me deja con un buen sabor de boca, aunque no es precisamente por que haya sido un buen año. De hecho, ha sido un año nefasto en todos los sentidos. La única parte buena que saco es que he aprendido a distinguir quiénes son buenos amigos, y por encima de todos ellos ha destacado uno sin el que me habría vuelto loco. En mayo, tras dejarlo con mi ex estaba destrozado. A día de hoy sigo sin poder sacármela de la cabeza, incluso en fin de año. Lo otro bueno que me ha dejado el año ha sido conocer a una persona... Mi isla... Ella es la única que ha conseguido evadirme de todos esos pensamientos, ella ha sido la única capaz de devolverme la ilusión de volver a enamorarme, de volver a querer a alguien de verdad, con todo lo que ello implica... No sé que nos deparará este 2014, pero espero que ella siga siendo mi islita a la que mi mente vaya a evadirse cuando esté cansada del mundo, y espero tener la madurez y entereza suficiente para poder mantener a los amigos de verdad cerca mía, y saber apartar al resto.
Feliz 2014
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