Ojalá que me despierte y no busque razones.
Ojalá que empezara de cero,
y poderle decir que he pasado la vida
sin saber que la espero
Quédate muy cerca de mí,
así los dos, dulce madrugada.
Mírame y vuelve a sonreír,
que sino, yo no comprendo nada.
Si te vas
me quedo en esta calle sin salida.
Que este bar
está cansado ya de despedidas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario